jueves, 19 de febrero de 2015

La importancia de contar cuentos

El fin esencial y último de la educación es el pleno desarrollo de la personalidad. Es por ello que se debe atender a todas y cada una de esas capacidades básicas que intervienen en esa visión integral del desarrollo humano.

La educación consiste en un proceso de enseñanzas que se suministran, desde el nacimiento para que, aprendiéndolas, seamos capaces de vivir autónoma y solidariamente en la comunidad que los ha acogido.

Todas estas enseñanzas pueden ser inculcadas de infinitas maneras. Una de ellas es a través de los cuentos. En ellos los niños conocen historias, se ponen en el lugar de los personajes que los protagonizan, juzgan los hechos y aprenden de la experiencia. Todo ello favorece la transmisión, el descubrimiento y establecimiento de valores en un contexto o ámbito  de libertad, sin imposición.

A través de los cuentos podemos ayudar a los niños a clarificar valores, ayudarles a reflexionar  y ser conscientes de lo que piensan y sienten. Los cuentos son pequeñas historias en las que se plantea un conflicto que se puede resolver de distintas maneras, lo que permite al niño reflexionar y razonar sobre el desenlace de la historia.

Además, los cuentos también tienen otra gran ventaja: gustan a los niños. Son un medio de diversión y entretenimiento. Ayudemos a los niños a ir más allá de sus lecciones y libros de texto y a despertar su imaginación y  creatividad.

Echa un ojo a los siguientes enlaces.

Aprender divirtiéndonos con las nuevas tecnologías

El aprendizaje que se obtiene en las actividades de la vida cotidiana relacionadas con la familia, los amigos, el ocio... tiene la misma importancia o incluso es mayor que el aprendizaje que se da en un ámbito más formal como es el colegio. Este tipo de educación informal es espontánea y  no está organizada, ni está estructurada.

Es en la familia en el que el niño interioriza los valores, actitudes, papeles, etc., conduce a la configuración de su personalidad.

Los contextos que pertenecen a este tipo de educación son: la familia, el grupo de amigos, los medios de comunicación, etc. y es estos contextos donde el niño interioriza los valores y actitudes que conformarán su personalidad.

En cuanto a estos últimos podemos destacar Internet, la televisión, la radio, los libros, el diario, las revistas, la telefonía móvil, los radios transmisores, etc, como medios que influyen en la educación del niño o del adolescente.

Centrémonos ahora en Internet. Como la mayoría de los medios de comunicación, Internet puede ser destructivo y a la vez constructivo. Existe la repercusión de la mala información que se dan en los medios en la personalidad del niño, pero también puede llegar a ser constructiva formando, informando y ayudando al individuo a construir su personalidad.

Existen infinitas páginas web que ofrecen juegos, actividades, ejercicios, etc. para distintas edades. Es un recurso cada vez más rico y aprovechable en la sociedad actual.

Aquí tienes algunos ejemplos de ello: