El fin esencial y último de la educación es el pleno desarrollo de la personalidad. Es por ello que se debe atender a todas y cada una de esas capacidades básicas que intervienen en esa visión integral del desarrollo humano.
La educación consiste en un proceso de enseñanzas que se suministran, desde el nacimiento para que, aprendiéndolas, seamos capaces de vivir autónoma y solidariamente en la comunidad que los ha acogido.
Todas estas enseñanzas pueden ser inculcadas de infinitas maneras. Una de ellas es a través de los cuentos. En ellos los niños conocen historias, se ponen en el lugar de los personajes que los protagonizan, juzgan los hechos y aprenden de la experiencia. Todo ello favorece la transmisión, el descubrimiento y establecimiento de valores en un contexto o ámbito de libertad, sin imposición.
A través de los cuentos podemos ayudar a los niños a clarificar valores, ayudarles a reflexionar y ser conscientes de lo que piensan y sienten. Los cuentos son pequeñas historias en las que se plantea un conflicto que se puede resolver de distintas maneras, lo que permite al niño reflexionar y razonar sobre el desenlace de la historia.
Además, los cuentos también tienen otra gran ventaja: gustan a los niños. Son un medio de diversión y entretenimiento. Ayudemos a los niños a ir más allá de sus lecciones y libros de texto y a despertar su imaginación y creatividad.
Echa un ojo a los siguientes enlaces.
Además, los cuentos también tienen otra gran ventaja: gustan a los niños. Son un medio de diversión y entretenimiento. Ayudemos a los niños a ir más allá de sus lecciones y libros de texto y a despertar su imaginación y creatividad.
Echa un ojo a los siguientes enlaces.

No hay comentarios:
Publicar un comentario